Por qué tu empresa debe copiar a estas 10 start-ups

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El mercado actual está lleno de empresas que se atrevieron a cuestionar el statu-quo. Que no dieron nada por sentado y propusieron alternativas. Y lo hicieron no partiendo de lo que había, sino de lo que el consumidor necesitaba. Esto les permitió innovar de forma disruptiva, es decir, rompiendo o creando nuevas categorías.

Airbnb

Aquí tenemos a Airbnb, que cuestionó el sector hotelero creando una plataforma colaborativa donde el huésped es también el anfitrión, promoviendo una manera de viajar diferente, “como un local”. Ofrecer una alternativa a la frialdad de un hotel, para ir a la calidez de un amigo que te recibe en casa -o te la presta unos días-. Y así fue como Airbnb se convirtió en el mayor hotel del mundo, sin tener ninguna habitación en propiedad.

Amazon

O Amazon, que entendió que el consumidor actual quería tener acceso a cualquier producto y lo quería cuando antes. Empezó ofreciendo la opción en sector libros: todos los títulos disponibles, de cualquier autor y en cualquier idioma publicado. Y de ahí, a cualquier producto imaginable. 

¿Cómo? Haciendo que cualquier vendedor funcionase como proveedor y, por tanto, como almacén de los productos. El más cercano que tenga el producto, es el que lo vende. Y así es como empezó siendo la tienda más grande del mundo, prácticamente sin stock ni almacén. La mayor tienda que, en realidad, está en el sector de la logística.

Uber

Uber, en el sector del transporte de viajeros, surgió de la imposibilidad de encontrar un taxi, una noche en París. ¿Y si se pudiera encontrar un coche con sólo darle a un botón en el móvil? Uber pasó de start-up a la mayor red internacional de transporte privado, y sin tener flota de coches.

Spotify

Spotify respondió a las peticiones del consumidor, que no quería tener que comprar todo el disco para escuchar una canción. Y Netflix, que nació en 1997 como videoclub online, entendió que la tecnología permitía ofrecer un servicio más dinámico y de mayor calidad.

Wallapop y Glovo

Viniendo a nuestro país, Wallapop revolucionó el sector de la segunda mano, con una plataforma para vender lo que no se usa. Igual que Chify (ahora Vinted), lo hizo con la ropa: tu armario online, para vender lo que no usas y acceder a ropa asequible, de otros usuarios.
Glovo, por su parte, puso en contacto a usuarios con repartidores independientes para recados varios.

PowerMBA o Car2Go

En el sector educativo, PowerMBA condensó los conocimientos de un MBA, en un formato corto, basado en micro-learning y online para poder ofrecer un precio asequible a los alumnos.  Y Car2Go puso a disposición del ciudadanos de grandes urbes, la posibilidad de coger un coche para desplazarse dentro de la ciudad y dejarlo en el destino. Sin alquiler, sin papeles, sólo con una app.

¿Qué tienen todas estas empresas en común?

Que innovaron pensando en sus usuarios. Y a partir de ahí, vieron cómo resolverlo. Pasara lo que pasara y sin dejar que lo que había les condicionara.

Han sido capaces de crear océanos azules ahí donde sólo había océanos rojos. Es decir, crearon nuevas categorías en las que son líderes, porque no había nadie compitiendo ahí. ¿Cómo habría podido entrar Airbnb en el sector hotelero, con su capacidad económica inicial? Con dificultades y, probablemente, sin alcanzar una posición de liderazgo. En cambio, con su propuesta innovador, sí pudo.  Lo mismo con todas las otras marcas mencionadas: crearon una nueva categoría y consiguieron ser líderes.

Por eso, te propongo que las copies. No que seas como ellas -si lo haces, te convertirás en “me-too”, nada más alejado de lo que es la innovación disruptiva-. No. Copia su manera de hacer las cosas, copia su forma de innovar para crear nuevas categorías. Copia su modo de ser y atreverse.

Como Ser una StartUp A Seguir

Si quieres desmarcarte de tu competencia y, como ellas, innovar de forma disruptiva, debes seguir, como mínimo, estos 4 pasos:

1. Escuchar al consumidor.

No va de lo que sabes hacer -esto vendrá luego-, sino de qué necesidad vas a resolver. Identifica lo que quiere el usuario, ya sea observando qué necesidades tienes tú mismo que no estén resueltas, bien preguntando a tu público objetivo. En cualquier caso, pregunta mucho. Insiste en los “por qués”, no te quedes con la primera respuesta.

2. Idea la manera de aportar la solución al problema.

Céntrate en eso, en el problema y en las tensiones del consumidor, aquello que necesita y nadie resuelve. No mires lo que ya hay: si lo haces, sólo conseguirás una innovación incremental, es decir, aportar algo nuevo al sector, pero no romperás con la categoría. Así que céntrate en las necesidades del consumidor, y hazlo como si no hubiera competencia. 

Cuando lo tengas, luego sí, repite el ejercicio buscando entender muy bien por qué lo que ya hay en el mercado no resuelve las necesidades del consumidor: así podrás confirmar que no cometes sus mismos errores.

3. Busca la manera de ofrecer la solución.

Lo primero, analiza qué equipo vas a necesitar, quién sabe hacer lo que necesitas ofrecer. Rodéate de los mejores. De expertos del sector y de profesionales de cada área que necesites cubrir en tu empresa. Con el equipo, podréis encontrar y afinar la mejor manera de resolver la necesidad.

4. Cómo hacerlo posible económicamente.

Primero para empezar, luego para manteneros. Pero no se trata de reducir costes, si estos son los mismo costes de siempre. Se trata de innovar también en el modelo de negocio: si te fijas, la mayoría de los proyectos innovadores no sólo reinventaron el producto o servicio, sino que en su mayoría innovaron en los elementos básicos del modelo. Hoteles sin habitaciones, taxis sin flota de coches, tiendas sin producto.

Pero lo más importante para poder innovar, es atreverse. Entender que ya no va de ganar al de al lado, sino de vencer los frenos del sector y los obstáculos del mercado. Saber rodearse de los mejores, escuchar al consumidor y querer ofrecer mejores productos y servicios. Mejores para el usuario, para el entorno, la sociedad y para el empresario.